En la lluvia.

En la lluvia.

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Generalmente a la hora que salgo de mi trabajo llueve, antes me encantaba la lluvia ahora ya la tolero porque no me queda de otra, hace que todo el transporte público sea lento, que haya muchísimo embotellamiento, inundaciones, sé que no debería de echarle la culpa a la lluvia ya que obviamente la ciudad no fue diseñada pensando en eso.

Quería salir lo más rápido posible, justo había tenido un día muy cansado, discutí con mi mejor amiga, estoy haciendo cambios importantes en mi vida y casi no tengo energía, así que confié en que llevaba mi paraguas pero oh sorpresa no la traía, la había dejado olvidada en unas cajas de mi casa, me dio mucho coraje, así que solo estaba rezando para que la lluvia estuviera ligera.

Y así fue, me dio chance de llegar al subterráneo ligeramente húmeda , en ese momento decidí checar mis mensajes y veo como 10 mensajes de mi amiga, todos igual de desesperados, no entendía el problema, solo le había contado una decisión que tomé no pensé que reaccionara así.

Ya no quería saber más de eso así que puse en silencio mi celular. En el subterráneo me puse a pensar sobre muchas cosas, sobretodo mis decisiones. Era la primera vez que me sentía con la libertad de tomar las decisiones que quería y ahora resulta que por hacer lo que quiero me van a condicionar la amistad como si fueran unos flejes.

Sabía que el ser libre y las decisiones tiene un precio (como todo en esta vida) pero no pensé que los costos fueran tan altos o que esto fuera tan frágil como para que todo se pusiera así. Trataba de recordar cuando fue la última vez que me sentí así.

Vídeo cortesía de Vimeo

Y creo que no la recuerdo porque no hay, toda mi vida he sentido que he ido de muertito, pocas veces me he parado a patalear o a tener un rumbo en la vida, me conformo aparentemente todo está bien para mí siempre y cuando yo no decida.

Ahora que estoy moviéndome como quiero estoy perdiendo mucha gente y sé que lo hacen por preocupación pero también siento que es una forma muy tonta de querer tener control como si no confiaran en mí. No les voy a mentir esto duele mucho porque no lo esperaba.

Pero la realidad es que es mi vida y puedo hacer lo que yo quiera. Además estoy convencida y solo le dije, nunca pedí opinión, no quiero opiniones. Si esto es un acierto o un error yo lo voy a hacer y son míos eso es justamente libertad tomar la decisión y asumir las consecuencias.

Creo que algunas veces pedimos tantas opiniones que no logramos reconocer nuestra voz en todas ellas, además me es hilarante imaginar que la gente antes de hacer algo piense en mi tipo “Oh no lo voy a hacer porque Pepita va a reaccionar mal”. Claro que no, cada quien hace lo que quiere como puede.

Y si la gente no me puede acompañar con eso, puede irse nadie la obliga a quedarse, en medio de mi reflexión me quedé dormida en el camión por fortuna desperté justo a tiempo para bajarme donde debía y por fortuna la lluvia había parado.

Información extraída desde: El Universal 

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